El orgullo sólo lo puedo sentir de lo que no puedo comprar.
Ojalá pudiese decir lo mismo de la vergüenza, pero cuántos se han vendido.
Pensé que la humildad y la arrogancia son una careta, que bastaba la primera impresión.
Ojalá pudiese seguir pensándolo, pero los disfraces no sólo llevan caretas, y las caretas, no siempre falsas son.
Hoy me siento orgulloso y humilde, podéis llamarme arrogante, pero yo soy como yo.
Mis críticas: Crímenes
Hace 4 meses


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