Adicto a la cafeína en lata de un tercio de litro, media noche y mi mente duerme, por eso le grito, medito...yo, yo sólo pido, ¿recibir? Es algo que no concibo, me limito a sonreír. ¿Qué si confío en ti? Claro, de que te extrañas, yo me encargo de tus letras, tú fabricas mis legañas. Dulce color canela oscuro casi negro, el insomnio hace de este adulto, un niño con falta de sueño.
No me mires con esa cara mamá, esta es mi droga, no, no sé la hora, no, ese reloj no funciona. Discuto, no se con quién, al menos me hace compañía, y busco diluir mis lágrimas en algo de agua fría.
Y así sacio mi sucio vicio, socio. La conciencia es artificio, y acaba con el negocio y con las ganas...ya mañana será otro, recordando lo que fuimos, sin olvidar lo que somos.
Mis críticas: Crímenes
Hace 4 meses


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